El niño necesita aire fresco (Der Junge muss an die frische Luft)
Judith Kaufmann, nacida en 1962 en Stuttgart y criada en Berlín, es una de las directoras de fotografía más ocupadas y exitosas de Europa.
Tras formarse como fotógrafa y estudiar en la Escuela Técnica Estatal de Fotografía, Óptica y Cine en Berlín, trabajó durante diez años como asistente de cámara, antes de convertirse en operadora. Una gran cantidad de películas importantes llevan su sello, entre ellas Scherbentanz (Chris Kraus, 2002), Vier Minuten (Chris Kraus, 2006), Die Fremde (Feo Aladag, 2010), Wer wenn nicht wir (Andres Veiel, 2011), Freistatt (Marc Brummund, 2015), Elser (Oliver Hirschbiegel, 2015), Die göttliche Ordnung (Petra Volpe, 2017), Nur eine Frau (Sherry Hormann, 2018), Este niño necesita aire fresco (Caroline Link, 2018) o Das Vorspiel (Ina Weisse, 2019).
Por la dirección de fotografía del multipremiado drama Vier Minuten (2006) fue nominada por primera vez al Premio del Cine Alemán. En 2003 recibió el Premio del Cine Bávaro por Elefantenherz (Züli Aladag, 2002) así como el Deutscher Kamerapreis por Scherbentanz, dos años después, el Hessischer Filmpreis por Fremde Haut (Angelina Maccarone, 2005), en 2010 el Premio de la Crítica Alemana y el Deutscher Kamerapreis por Die Fremde. En 2006, su trabajo fue distinguido con el prestigioso "Marburger Kamerapreis", en 2012 con el premio honorífico de los Premios del Cine Alemán. Al año siguiente recibió una estrella en el "Boulevard de las estrellas" en Berlín. En 2019 obtuvo dos nominaciones al Premio del Cine Alemán, por Este niño necesita aire fresco y por Nur eine Frau.
Los trabajos de Judith Kaufmann se distinguen por su plasticidad marcada y consecuente y una fascinación por la experimentación, vinculada al contenido. Con todas las diferencias en género y estilo, sus películas aúnan relevancia sociopolítica e interés por los márgenes de la sociedad. Con su ojo fotográfico, genera cercanía con el/la protagonista, sin imponerse al público. Domina tanto la cámara en mano como los opulentos movimientos de cámara. Con un sentido imperturbable para la luz, los contrastes, los colores y la composición, crea mundos de imágenes de gran densidad atmosférica.
Ya de niño en la Cuenca del Ruhr, marcada por el carbón y el carnaval en los años 70, Hape Kerkeling hace reír a todos a su alrededor, un talento que luego lo convertiría en uno de los cómicos más conocidos de Alemania. Pero no lo logra con la persona que más le importa: su madre se suicida cuando él tiene nueve años. Una cálida versión cinematográfica de la autobiografía del mismo nombre de Hape Kerkeling, que con mucha sensibilidad para el colorido de época y local no solo relata una conmovedora historia de infancia, sino también es un auténtico relato de ambiente, triste y cómico a la vez.
Imagen © UFA Fiction 2018